Guatemala, C.A.

 
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Policía Nacional Civil

1. Creación de la Policía Nacional Civil

La Policía Nacional Civil (PNC) como brazo derecho del Ministerio de Gobernación para el combate a la delincuencia común y organizada, tiene su fundamento de creación en el AFPC.13

En el mes de marzo de 1998, en cumplimiento a lo estipulado en el acuerdo de cronograma de implementación de los Acuerdos de Paz, se da inicio a la conformación del nuevo modelo policial, realizando el primer curso de reciclaje, con una duración de tres meses y dirigido al personal de los antiguos cuerpos de seguridad (Guardia de Hacienda y Policía Nacional) que formarían parte del nuevo modelo de seguridad.

Quizás éste sea el error más grave del AFPC en lo que a la reforma policial se refiere: sustentar la nueva PNC en el personal de los dos anteriores cuerpos de seguridad citados, cuya trayectoria histórica es ampliamente conocida.

El AFPC pretende que la nueva PNC sea un cuerpo de seguridad profesional y técnicamente capacitado para enfrentar todos los hechos que emanen de acciones delictivas, tanto del crimen organizado como de la delincuencia común. Sin embargo, esta profesionalización y tecnificación está orientada a determinar cómo se puede hacer más efectivo al policía para reprimir el delito o cómo se debe hacer para que existan más presos en las cárceles del país, lo cual no dista en nada de los antiguos cuerpos de seguridad.


13 "(...) es necesario e impostergable la reestructuración de las fuerzas policiacas existentes en el país en una sola Policía Nacional Civil, que tendrá a su cargo el orden público y la seguridad interna."

El AFPC también se convierte en el principal obstáculo para lograr el objetivo de profesionalización de los miembros de la nueva PNC ya que establece que para finales de 1999 la nueva fuerza deberá tener presencia en todo el territorio nacional para lo cual deberá contar con un mínimo de 20,000 miembros, lo que políticamente obliga a la gestión gubernamental de ese momento a priorizar la cantidad por la calidad.

Todo esto, en conjunto, evidencia una intención perversa de cumplir formalmente con la implementación de una nueva policía, pero que en la práctica se hace todo lo posible para que fracase el esfuerzo, lo cual va en detrimento de la profesionalización institucional a nivel inmediato; pero además, atenta contra los esfuerzos por construir el Estado de Derecho a que aspiramos, el cual constantemente se ve amenazado por la influencia del poder militar en la definición de las políticas de seguridad ciudadana, desvirtuando el espíritu del AFPC.

2. Funciones de la Policía Nacional Civil

Las funciones asignadas a la Policía Nacional Civil se encuentran reguladas en el Capítulo II de su Ley Orgánica.

Artículo 9: La Policía Nacional Civil es la institución encargada de proteger la vida, la integridad física, la seguridad de las personas y sus bienes, el libre ejercicio de los derechos y libertades, así como prevenir, investigar y combatir el delito preservando el orden y la seguridad pública.

Artículo 10: Para el cumplimiento de su misión, la Policía Nacional Civil desempeñará las siguientes funciones:

  1. Por iniciativa propia, por denuncia o por orden del Ministerio Público:
    1. Investigar los hechos punibles perseguibles de oficio e impedir que éstos sean llevados a consecuencias ulteriores.
    2. Reunir los elementos de investigación útiles para dar base a la acusación en proceso penal.
  2. Auxiliar y proteger a las personas y velar por la conservación y custodia de los bienes que se encuentren en situación de peligro por cualquier causa.
  3. Mantener y restablecer, en su caso, el orden y la seguridad pública.
  4. Prevenir la comisión de hechos delictivos, e impedir que éstos sean llevados a consecuencias ulteriores.
  5. Aprehender a las personas por orden judicial o en los casos de flagrante delito y ponerlas a disposición de las autoridades competentes, dentro del plazo legal.
  6. Captar, recibir y analizar cuantos datos tengan interés para la seguridad pública, estudiar, planificar y ejecutar métodos y técnicas de prevención y combate a la delincuencia y requerir directamente a los señores jueces, en casos de extrema urgencia la realización de actos jurisdiccionales determinados con noticia inmediata al Ministerio Público.
  7. Colaborar con los servicios de protección civil, en los casos de grave riesgo, catástrofes y calamidad pública, en los términos establecidos por la ley.
  8. Vigilar e inspeccionar el cumplimiento de las leyes y disposiciones generales, ejecutando las órdenes que reciba de las autoridades en el ámbito de sus respectivas competencias.
  9. Prevenir, investigar y perseguir los delitos tipificados en las leyes vigentes del país.
  10. Colaborar y prestar auxilio a las fuerzas de seguridad civil de otros países, conforme a lo establecido en Tratados o Acuerdos Internacionales de los que Guatemala sea parte o haya suscrito.
  11. Controlar a las empresas y entidades que presten servicios privados de seguridad. Registrar, autorizar y controlar su personal, medios y actuaciones.
  12. Coordinar y regular todo lo relativo a las obligaciones del Departamento de Tránsito, establecidas en la ley de la materia.
  13. Organizar y mantener en todo el territorio nacional el archivo de identificación personal y antecedentes policiales.
  14. Atender los requerimientos que, dentro de los límites legales, reciban del Organismo Judicial, Ministerio Público y demás entidades competentes.
  15. Promover la corresponsabilidad y participación de la población en la lucha contra la delincuencia.
  16. Las demás que le asigna la ley.

De su Ley Orgánica se desprenden 16 funciones vitales para la PNC, siendo el marco general de actuaciones del cuerpo; cumplirlas es su principal desafío. Para ello, la institución policial está organizada de la siguiente forma:

  • Dirección general
  • Dirección general adjunta
  • Subdirección general de personal
  • Subdirección general de operaciones
  • Subdirección general de apoyo
  • Jefaturas de distrito
  • Comisarías
  • Estaciones
  • Subestaciones
  • Unidades especializadas

El contar con una estructura y organización institucional no es suficiente para poder responder ante el enorme compromiso que tiene la PNC como garante de la vida y la seguridad de las personas. Por ende, es necesario analizar los recursos humanos, materiales y logísticos con que cuenta la institución para establecer si la seguridad en realidad es prioridad de la agenda política de las gestiones administrativas, pues los recursos económicos que se le asignen a las instituciones determinan el apoyo o la falta del mismo con que cuentan las instituciones para su consolidación y debilitamiento.

3. Estado de fuerzas

La plantilla de personal policial asciende a 19,279 elementos,14 de los cuales 17,409 son hombres y 1,870 son mujeres.15 Aunque en términos generales se ha dado cumplimiento al compromiso establecido en el AFPC de contar con 20,000 agentes, se hace imperativo implementar cursos de ascenso para fortalecer la plantilla de escala de oficiales superiores y escala de dirección dentro de la institución policial; pues derivado de los constantes cambios registrados durante la gestión del frg,16 la PNC se ha visto mermada en cuanto al número de miembros con rango de comisario general, siendo a la fecha sólo seis comisarios generales los que estarían saliendo de la policía al momento de originarse un nuevo cambio; asimismo, deben equilibrarse los valores estimados de personal para los rangos de oficiales subalternos a fin de mejorar la orientación y conducción del personal policial desplegado en el territorio a nivel nacional.

El inconveniente que se enfrenta en este momento es que ante el incremento de los índices de violencia, el número de efectivos no es suficiente; a la plantilla de personal hay que restarle el personal que está rebajado a otras dependencias del Estado o embajadas así como el que está brindando seguridad a jueces, personas amenazadas que por su cargo solicitan ante el director general que se les brinde seguridad, o testigos de casos clave, el personal suspendido por el igss, el que está de vacaciones (alrededor del 10% de la plantilla total), y el personal que se va de baja de la institución por diversas causas.17 Esto nos da un número de 5,000 mil efectivos por turno para todo el territorio nacional que debe dar seguridad a doce millones de habitantes.


14 Estado de fuerzas general de la PNC, sin incluir a los 854 agentes que se graduaron en el mes de diciembre de la 11ava. promoción del curso básico que imparte la academia. Sección General de Personal (sgp), enero de 2003.

15 En este punto es necesario resaltar que del total de mujeres dentro de la institución, sólo una pertenece a la escala de oficiales superiores, 52 a la escala de oficiales subalternos, y las demás están ubicadas en la escala básica.

16 Desde que el frg asumiera el poder el 14 de enero de 2000 hasta diciembre de 2002, se han realizado seis nombramientos al cargo de director general de la PNC y dos interinos, lo cual ha provocado la remoción de la mayor parte del personal con grado de comisario general de la PNC.


De ahí la importancia del rol que debe jugar la academia de la Policía Nacional Civil no sólo en profesionalizar permanentemente al personal sino también en formar más agentes policiales. El hecho de haber alcanzado la meta de 20,000 miembros no significa por sí misma que no exista necesidad de más policías, ya que la distribución del mismo responde a las necesidades del servicio para lo cual se toman en cuenta tres factores fundamentales: el geográfico, la población y los índices de delincuencia. Además, en este momento se discute si el AFPC plantea que los 20 mil policías son en el terreno, lo cual conllevaría un período de formación más largo, porque significaría contar con una plantilla de aproximadamente 60 mil policías, lo cual no sería del todo alejado de la realidad porque para 1997 las proyecciones realizadas por el personal de la policía de entonces establecían que para 1999 se debería contar con una plantilla de 47 mil agentes en servicio. También el actual director de la PNC ha afirmado que la institución necesita entre 45,000 a 65,000 policías, debido al aumento de la población.18

Es evidente la necesidad de sumar elementos al nuevo cuerpo policial; sin embargo, consideramos que no es el punto central de la ineficacia de la PNC. La política de servicio orientada a una función de policía comunitaria es un elemento fundamental que no ha sido desarrollado más que en algunos proyectos pilotos impulsados, generalmente, por organizaciones de sociedad civil o por donantes internacionales.

Consideramos que la PNC podría contar con la cantidad de 65,000 miembros; pero si la política de servicio se desarrolla con la misma filosofía de distanciamiento de la sociedad sería igualmente ineficiente. Además, la falta de un verdadero acercamiento y sometimiento al control democrático de la sociedad haría de la PNC una institución inmanejable con un número de efectivos como el que se ha señalado.

Convertir a Guatemala en un Estado policial no es la solución a la inseguridad ciudadana manifestada en la criminalidad; especialmente cuando se comprueba que la corrupción y la criminalidad han estado enraizadas dentro de los mismos cuerpos policiales, y el hecho que algunos cuerpos del crimen organizado funcionan bajo la aquiescencia de la institución policial.


17 Sólo en el año 2002 causaron baja en la institución 1,024 oficiales por diversas causas. Cuadro estadístico de personal que ha causado baja en la institución. sgp, enero de 2003.

18 "Violencia incontrolable", en Prensa Libre, Guatemala, 4 de enero de 2003, p. 5.


4. Recursos materiales y de infraestructura

La primera fase del despliegue de la PNC estuvo marcada por un apoyo incondicional de parte de las esferas del Estado en cuanto a la dotación de vehículos, armamento, municiones y transmisiones así como la dotación de mobiliario para poder desempeñar su labor en las mejores condiciones posibles. Sin embargo, con el cambio de gestión gubernamental todo el equipo de la PNC se vio seriamente mermado en dos aspectos: el primero se refiere a las condiciones actuales de los vehículos y los radiotransmisores los cuales por el tiempo que tienen de servicio y la falta de mantenimiento han finalizado su vida útil y los vehículos donados como parte del remanente del proyecto de la Unión Europea no son suficientes para las necesidades imperantes al momento; por otra parte, dentro del paquete no se incluyó la compra de radios portátiles. Por lo tanto, en este momento la PNC cuenta con un parque vehicular de 3,500 unidades, de las cuales el 40% está circulando. Por otro lado, la deuda actual de la PNC ante distintos acreedores se eleva a una cantidad aproximada de 80 millones.19

5. Presupuesto asignado

El presupuesto aprobado para la ejecución del 2003 asciende a Q1,324,133,516.00, de los cuales alrededor del 70% está destinado al pago de salarios del personal policial. El resto está destinado una parte a inversión y la otra a diversos rubros de servicios y mantenimiento, así como a la cancelación de la deuda contraída por la institución con varios proveedores.

El manejo de los fondos de la institución es criticado por los mismos funcionarios policiales,20 quienes ven con recelo que se centralice la ejecución de aspectos fundamentales como la reparación y mantenimiento de las unidades. La descentralización de la ejecución del presupuesto, bajo mecanismos que transparenten el manejo del mismo, es una medida que la práctica reclama.

Por otro lado, es absolutamente reprochable que se debilite a la institución policial con el manejo del presupuesto, favoreciendo a la institución militar. Los patrullajes conjuntos conllevan esta clase de ilegalidad.


19 Esta deuda es en concepto de varios rubros dentro de los que destacan: armamento, combustible, transmisiones, talleres, etc.

20 Entrevistas con oficiales de la PNC, incluyendo algunos comisarios.


6. Corrupción y violaciones a derechos humanos

Es de profunda preocupación el tema de la desviación de la autoridad otorgada a los funcionarios policiales para el aprovechamiento personal de la misma.

Como consecuencia del proceso de reciclaje que trasladó la cultura policial de la Policía Nacional y la Guardia de Hacienda, aunada a la ineficiencia de los mecanismos de control internos y la falta de mecanismos de control externos, contamos con un cuerpo policial que carece de toda credibilidad ante la población y ante el mismo sistema de justicia.

La violación impune de los derechos fundamentales de la población por parte de la PNC, reclama de una reforma profunda en sus instrumentos jurídicos y en su estructura orgánica para hacer eficientes los mecanismos de control internos.

Al respecto, se han elaborado propuestas por organizaciones de sociedad civil que aún no han sido incorporadas por las autoridades de Gobernación, y se observa siempre un rechazo a la participación de la sociedad civil en la definición de las políticas de la institución.21

7. Academia de la Policía Nacional Civil

Desde que la academia inició su trabajo en el año de 1998, hubo varios acontecimientos que generaron serios señalamientos por parte de minugua y de la opinión pública que no fueron tomados en cuenta. Entre ellos se destaca lo inviable de un proceso de reciclaje que se realizó en tres meses, aunado a la denuncia de la inclusión de sargentos del ejército a la academia para egresar como oficiales de la policía, así como la saturación de estudiantes en los salones de la academia, que no permitieron en realidad darle a la reforma policial el impulso que favoreciera el principio de fortalecimiento del poder civil y de profesionalización, establecidos en el AFPC, en la conducción de los temas relacionados a la seguridad ciudadana.

Es preocupante que dentro del plan de estudios que existe en la academia de la policía no se incluya la discusión de las distintas concepciones sobre seguridad ciudadana que existen; asimismo, es insuficiente el tiempo destinado a los programas de estudio sobre el papel que debe de jugar el policía en la prevención del delito y su relación con la comunidad desde una perspectiva de servicio, así como la carga de estudios destinados a temas más puntuales sobre condición física y práctica policial, temas indispensables dentro de la formación de cualquier policía.


21 Se conoce de propuestas de reformas al régimen disciplinario del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala (iccpg), Proyecto unops y, actualmente, la Instancia de Monitoreo y Apoyo a la Seguridad Pública (imasp) desarrolla un proceso de análisis de otra propuesta con un equipo representante de la PNC para unificar criterios entorno a la misma.

Aunque hay que reconocer que es un importante avance que se incluyeran cursos sobre derechos humanos en el plan de estudios de los aspirantes a integrar la PNC, éstos no contribuirán en mucho si no se impulsa una nueva visión del papel que debe asumir el agente de seguridad.

Lo anterior, aunado al anuncio realizado en el mes de junio del 2002 de cerrar la academia por falta de presupuesto, presupone una amenaza latente a debilitar el rol que la misma debe jugar en la profesionalización permanente del personal policial, así como de implementar los cursos necesarios destinados a fortalecer el conocimiento de los miembros de la institución policial mediante cursos de retroalimentación que permanentemente estén dirigidos a disminuir los hechos de abusos policiales por malos procedimientos. De la misma forma, la academia debería reflejar dentro de su planificación la implementación de cursos permanentes para ascensos y especialidades policiales que contribuyan a mantener un equilibrio en la plantilla de personal de la institución.

La planificación de los distintos cursos que imparte la academia debería ser producto de un proceso serio de reflexión de las distintas autoridades policiales ya que la misma debería dirigir sus esfuerzos a fortalecer la profesionalización y la tecnificación del personal y no solamente responder a un requisito para la asignación de recursos económicos del período.

La estrategia de debilitamiento de la PNC como herramienta para favorecer el posicionamiento del ejército en el tema de seguridad ciudadana, también se vio reflejada en el aniquilamiento presupuestario de los entes claves de la PNC. Uno de ellos, la academia.

Planteamientos de la sociedad civil22 sobre la temática lograron incidir en la asignación presupuestaria mínima que mantuvo abierta la academia de la PNC, demostrando que la sociedad civil tiene claro que este tipo de debilitamientos no son más que mecanismos para justificar la participación del ejército en la temática.

Por lo anterior, es indispensable abrir espacios de participación ciudadana en la dirección de la academia. No sólo porque la participación ciudadana garantizará una visión acorde a las necesidades de la realidad social en la formación policial, sino porque transparentará las políticas de debilitamiento que se pudieran vislumbrar en contra de la academia.


22 Campaña de la imasp a través de los medios de comunicación, en enero de 2002.
La propuesta más cercana a esta participación la constituye la creación de un consejo académico que se encargue de la dirección de la academia, y cuyas políticas sean ejecutadas por el director de la misma, quien deberá ser un policía con los perfiles legales actuales.23

7.1 Procesos de convocatoria y selección

A pesar de que la PNC tiene ya cinco años de estar funcionando, la academia no ha mejorado los procesos de convocatoria, selección e investigación del personal que está ingresando a la institución. De ahí que hoy día se cuente con nuevo personal que, a pesar del corto tiempo de servicio que tiene en la PNC, se vea involucrado en hechos delictivos que afectan negativamente la imagen de la institución y disminuyen la confianza de la ciudadanía hacia la instancia encargada de brindar seguridad a los ciudadanos.

Desde que se planteó la implementación de la PNC con elementos de la anterior policía, se comenzó a generar desconfianza en la población, porque ésta señalaba que no iba a cambiar nada. A esta desconfianza se le deben agregar los problemas antes señalados. Consecuentemente, se puede afirmar que la PNC es un producto que carece de la credibilidad que un cuerpo policial democrático debe generar.

Es importante destacar que el fracaso de este intento únicamente favorece al ejército y a los grupos de poder que se han opuesto a los cambios sociales, pues al evidenciar la incapacidad de la PNC para enfrentar al crimen y a la delincuencia, se ha planteado que es indispensable la presencia de los militares en la seguridad ciudadana.

Esa situación le ha servido a la presidencia para justificar los traslados de partidas presupuestales hacia las dependencias de defensa para hacerle frente al tema de la seguridad ciudadana, así como mantener el despliegue de fuerzas a nivel nacional, lo cual implica una renuncia a la redefinición geográfica de sus fuerzas para atender únicamente el tema de la defensa nacional en el plano militar, siendo ésta la tarea que realmente le corresponde.

Cuando se habla de profesionalización y tecnificación, se deben definir las distintas áreas en las cuales puede accionar la policía y en función de éstas se debe impulsar el proceso que permita la implementación de un cuerpo policial eficaz pero respetuoso de los derechos de la población.

Desde una perspectiva científica, las áreas de actividad de la policía se dividen en dos: una preventiva y una reactiva.


23 Sobre este punto veáse iccpg y fads. Propuesta de reformas a la Policía Nacional Civil, documento de trabajo, Guatemala, 2000.

En el área preventiva, las funciones que debe realizar la policía son las que corresponden a la práctica cotidiana que es la esencia del ethos policiaco, es decir, son todas aquellas acciones que devienen en impulsar planes de relacionamiento con la comunidad para que ésta sea la principal fuente de información sobre los lugares donde se requiere la presencia física de las fuerzas policíacas.

A la prevención también le corresponde impulsar campañas de educación hacia la sociedad donde se le oriente sobre las distintas medidas de seguridad que puede asumir para que no sea blanco de la delincuencia, de agresiones físicas o de violencia, tanto en su hogar como en su trabajo o cuando circule por las calles.

Una experiencia importante sobre el tema de la prevención del delito la constituye el programa desarrollado por aprede,24 con fondos de la aid, por medio del cual se han logrado reducir las tasas de criminalidad en lugares determinados.

La esencia del proyecto es un trabajo de acercamiento, intercambio y facilitación de oportunidades a miembros de "maras" de lugares determinados, para optar a procesos de integración social que les permita utilizar su nivel de organización en aspectos positivos para la comunidad y no en aspectos negativos como la criminalidad. Para ello, se necesita de un alto nivel de compromiso y de participación de la comunidad y de los funcionarios encargados de la seguridad ciudadana. Estos últimos, a efecto de desarrollar niveles de respeto a las personas que se integran al proceso, y a no proceder a detenciones ilegales y provocar la estigmatización que sólo fortalece lo que criminológicamente se denomina el "círculo de la criminalidad". Durante el mes de diciembre de 2001, por ejemplo, se registró un descenso de un 60% en las tasas de criminalidad en Villa Nueva, lugar donde inició el proyecto piloto.

Actualmente se trabaja en el cabildeo de las autoridades para que este tipo de programas se absorban como una política de Estado para la prevención del delito.

Se requiere, en concreto, el cambio del paradigma de la prevención del delito restringido a la detención en "flagrancia" de la persona que estaba cometiéndolo. Este paradigma es ineficiente no sólo para la prevención en sí misma, pues la detención se produce cuando la persona ya ha afectado el bien jurídico de la víctima, sino también para desarrollar la reivindicación del bien afectado mediante el sistema de justicia, toda vez que fácticamente es casi regla general que la PNC falsee la "flagrancia", situación que conlleva al fracaso del proceso penal en su contra.


24 Alianza para la Prevención del Delito (aprede), conformada por iccpg, ampegua, caldh y fads.
El área de reacción debe entenderse como la parte de la policía (a partir de que ha sido profesionalizada y tecnificada) especializada en enfrentar a las bandas del crimen organizado, las cuales actúan con armas de alto poder de fuego y cuentan con una organización tan fuerte que en algunos casos extiende sus tentáculos hacia otros ámbitos incluyendo el gubernamental, lo que hace mucho más difícil el desarticularlas.

Para ello, la PNC cuenta con las distintas especialidades policiales que le sirven para combatir el flagelo de la delincuencia organizada, y una de estas unidades especializadas quizá la más conocida por el papel que juega en la colaboración de la lucha contra hechos delictivos de impacto social y su decidida colaboración con las demás instituciones de la cadena de justicia, es el Servicio de Investigación Criminal, que abordaremos a continuación.

8. Servicio de Investigación Criminal

El AFPC establece el compromiso de "fortalecer las capacidades de la policía en materia de investigación criminal, a fin de colaborar eficazmente en la lucha contra el delito y una debida y pronta administración de justicia, con énfasis en la coordinación interinstitucional entre la PNC, el Ministerio Público y el Organismo Judicial."25

La investigación de la comisión de un hecho delictivo conlleva una serie de actividades encaminadas a reunir las pruebas que permitan plantear la acción penal. El procedimiento preparatorio corresponde en este caso al Ministerio Público, mientras que la policía se convierte en el auxiliar del fiscal en la realización de las tareas de investigación dentro del proceso penal, siendo éste el marco general de las tareas del Servicio de Investigación Criminal (sic) de la PNC.

8.1 Misión, organización, despliegue territorial y plantilla

La misión principal del sic consiste en reunir los elementos de investigación útiles para dar sustento a la acusación en el proceso penal. Su función específica consiste en: a) recoger los efectos, instrumentos y pruebas del delito, poniéndolos a disposición de la autoridad correspondiente para dar base a la persecución penal; y b) investigar el delito, descubrir y capturar al delincuente, bien por iniciativa propia o por requerimiento del Ministerio Público o de la autoridad judicial y atender las peticiones de ambas autoridades.


25 minugua. Informe de verificación de la Policía Nacional Civil: un nuevo modelo policial en construcción, Guatemala, 2001, p. 13.

Para poder dar cumplimiento a su función, el sic está al mando de un comisario general y cuenta con una estructura organizacional que le permite realizar su trabajo, conformada por una jefatura central, 20 secciones ubicadas en la ciudad capital y el gabinete de investigación, que es el órgano encargado de realizar los dictámenes criminalísticos que sirven como evidencia para el esclarecimiento de un hecho criminal.

El sic está desplegado en 14 departamentos del país: Petén, Huehuetenango, San Marcos, Quetzaltenango que a su vez cubre Totonicapán, Sololá, Suchitepéquez, Chimaltenango, Escuintla, Santa Rosa, Alta Verapaz, Jutiapa, Chiquimula, Zacapa e Izabal. La plantilla de personal con que cuenta el sic es de 649 efectivos que, de acuerdo con la proyección,26 es más o menos el 50% de la plantilla mínima ideal para el servicio.

La mayor parte de sus miembros se concentra en la sede central por la cantidad de trabajo que se requiere en el área. Sin embargo, las delegaciones cuentan con plantillas de personal de entre siete, y 14 elementos que lamentablemente son insuficientes para dar cobertura a las necesidades de investigación que requiere el sistema de administración de justicia en relación al incremento de los índices delincuenciales.

Según el actual director de la PNC, se cuenta con un promedio de un investigador por cada 17,000 habitantes, lo cual imposibilita atender los casi cien casos denunciados a diario.27

Lamentablemente, las carencias generales de la policía también se reflejan en el sic ya que los recursos e infraestructura de que dispone son deficientes a pesar de lo delicado de la labor que desempeñan, pues sólo cuentan con 90 vehículos y 53 motocicletas circulando a nivel de la República, los otros 70 vehículos asignados al servicio están en mal estado, al igual que 19 motocicletas. Todo esto dificulta la labor investigativa de la unidad; a ello hay que agregar que la reducción en las cuotas de combustible también se le aplican al sic contando en este momento con una dotación de aproximadamente cinco galones diarios.


26 La proyección de personal para poder cubrir el territorio a nivel nacional es de 1,378 elementos para el año 2003; sin embargo, consideran que no será posible contar con esa plantilla en este año.

27 "Violencia incontrolable", en Prensa Libre, Guatemala, 4 de enero de 2003, p. 5.


Según el Informe de verificación de la Policía Nacional Civil, publicado por minugua en el 2001, el sic no cuenta con un sistema de ingreso, asignación, control y archivo de los casos ni con criterios homogéneos para la distribución de los mismos. La ausencia de una metodología de trabajo para la realización de la investigación le resta profesionalismo.

El informe relata que se identificaron problemas en las relaciones orgánicas y funcionales debido, entre otras cosas, a las diversas órdenes que se dan en torno a los casos y que provienen de los distintos niveles de dirección, provocando una ruptura de la línea de mando que afecta la estructura de las relaciones jerárquicas. A lo anterior, es necesario agregar el hecho que el Ministerio Público tampoco asume su mandato de supervisión y dirección de la función de investigación.

8.2 Procesamiento de la escena del crimen

La escena del crimen constituye una fuente importante de información para la investigación criminal ya que brinda evidencias físicas, rastros e indicios para la identificación de los responsables. Es por ello que resulta primordial asegurarla y protegerla debidamente. Sin embargo, actualmente existe un problema fundamental en este aspecto ya que los patrulleros policiales no cuentan con los conocimientos, o bien por negligencia, no pueden asegurar la misma y se observan deficiencias en su conservación y protección.

Existen también deficiencias por parte de los fiscales para dirigir el procesamiento de la escena e inciden en su contaminación. Por otra parte, aunque el embalaje de las evidencias se hace, generalmente, en forma correcta por parte del personal de inspecciones oculares, a veces presenta cierta deficiencia debido a la falta de equipo y material para la conservación de la misma.

El informe también hace alusión a las deficiencias mostradas en la organización de los expedientes policiales ya que no existe un orden lógico en el registro de las actividades realizadas por el investigador debido a la ausencia de un plan de trabajo que oriente la investigación, lo cual tiene una implicación directa en la ausencia de análisis para determinar móviles y modus operandi que permitan resultados positivos como producto de la investigación, basándose principalmente en entrevistas, lo cual supone que las investigaciones se basan más que nada en declaraciones de testigos, desestimándose el valor que tiene la prueba científica en el esclarecimiento de un acto delictivo.

Otro elemento importante de resaltar es la falta de coordinación interinstitucional ya que la mayoría de los jefes de las delegaciones departamentales como en la capital manifiestan su descontento porque no existe una coordinación entre fiscales e investigadores, lo que redunda en mayor impunidad en el país. De ahí la importancia de mejorar los sistemas de comunicación y coordinación entre los entes respectivos, pues a mayor impunidad, mayor violencia.

Uno de los temas de fondo en este problema consiste en la duplicación de funciones por parte de la Dirección de Criminalística (dicri) y del sic, problema al que nos referiremos en el apartado correspondiente del Ministerio Público.

En resumen, se hace necesario desarrollar un fortalecimiento de este órgano al:

  • Integrar a personas con nivel académico de diversificado y/o universitario, mediante procesos que los estimulen a pertenecer a este cuerpo especial.
  • Desarrollar una escuela de investigación criminal efectiva.
  • Desarrollar un plan a mediano y largo plazo, de despliegue a todo el territorio nacional, con la infraestructura necesaria que les permita desarrollar un trabajo efectivo. Para ello se requiere de la inversión responsable del Estado.
  • Desarrollar cultura de relación con el Ministerio Público que permita a ambos entes desarrollar adecuadamente sus funciones.

9. Oficina de entidades de seguridad privada

La Oficina de Entidades de Seguridad Privada está al mando de un comisario y depende de la dirección general adjunta de la PNC. Esta unidad es la encargada de velar por el exacto cumplimiento de las normas que la legislación vigente establece para el control de la seguridad privada.28 Para cumplir con su misión, la oficina tiene asignada una plantilla de 44 efectivos, quienes ante el incontrolable incremento de las empresas privadas de seguridad no son suficientes para realizar un control efectivo de las mismas.

Asimismo, es posible que no exista una directriz clara sobre el rol que los miembros de esta unidad deberían desempeñar en la supervisión hacia estas empresas que, en la mayoría de los casos, no se rigen por los controles a los cuales están legalmente sometidas.

La importancia del control que la oficina de la PNC debiera ejercer sobre estas empresas estriba en que la privatización de la seguridad trae consigo nuevos peligros para la libertad individual, tanto por el riesgo de su uso en el control y vigilancia de las personas como por la pérdida de privacidad gracias a la acumulación de información sobre las personas en manos de instancias privadas sin ningún control.


28 Reglamento de Organización de la Policía Nacional Civil, artículo 10.

La seguridad privada representa a menudo una fuente permanente de deslegitimación de la fuerza pública y a través de ello, del propio Estado de Derecho y sus instituciones democráticas, pues sostiene una contradicción ideológica permanente con las modernas teorías democráticas de seguridad.

El manejo de grandes arsenales, pues no contienen solamente armas defensivas, así como la escasa capacitación de sus agentes, las convierten en un peligro latente para la seguridad de las personas.

El crecimiento de la industria de la seguridad privada favorecida por las políticas ineficaces del Estado aconseja el desarrollo de un marco normativo moderno que se ajuste a la realidad actual.

Este marco normativo debe regular lo relacionado a los requisitos fundamentales de funcionamiento de estas entidades y los límites absolutos que deben respetarse en el ejercicio de su actividad, pues si bien son desarrolladas por entidades particulares o privadas, se mueven dentro de un ambiente eminentemente público.

El registro de las entidades privadas que se dedican a tal función es sólo uno de los retos inmediatos que deben abordarse por la PNC; pero este proceso no podrá desarrollarse sin el respaldo del Ministerio de Gobernación o quien asuma las funciones de suguridad dentro de un esquema moderno.

Los siguientes retos se enmarcan en la supervisión constante que garantice la preparación efectiva de los agentes de seguridad privada, quienes deverían contar con la aprobación de un examen especial desarrollado por la academia de la PNC.

 

 

 
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